El viaje


pido una disculpa si las entradas anteriores se quedaron sólo en la anéctoda. Me siento con poca capacidad de emitir un comentario más “sociológico”, si se me permite usar esa palabra (y la neta, eso del análisis nunca ha sido lo mio). Estuve en varias ciudades un solo día y mi interacción con los locales fue casi nula (a excepción tal vez de una corta charla con una señora en San Sebastián respecto al movimiento separtista y las pérdidas en ambos bandos). Como esta fue mi primera visita al otro lado del charco y no viví ningún incidente desagradable o peligroso (chido, no?) me quedaré con una visión idílica de Europa, donde las personas gustan de salir a caminar incluso por la noche, donde casi en cualquier lugar se pueden encontrar construcciones muy antiguas e interesantes, etc.

Visité varias capitales y me pareció que el DFectuoso no está en gran desventaja (no hablo del aspecto socioeconómico sino de infraestructura, por otro lado cayendo en lugares comunes: hay más de un México, dicen que el amor es ciego y creo que amo al DF). Nuevamente, visite lugares turísticos y no pasé -concientemente- por las zonas pobres, así que tampoco comentaré más al respecto.

En fin, que no me molestaría regresar (a algunos lugares más que a otros) ;-).

Por esos días, varios eventos celebrando los 750 años de Cracovia tomaron lugar. Uno de los más importantes fue la serie de conciertos al aire libre en la plaza principal. Llegué por la noche y un ex-estudiante de intercambio en Calgary pasó a la estación de trenes. Caminamos un poco por la plaza principal y luego me llevó al hostel. Para mi sorpresa, era la única en un cuarto con capacidad para 10 personas. O ese lugar necesita más promoción o fui demasiado suertuda. Mariusz me dio un mapa y una guía de la ciudad. Decidí seguir uno de los tours propuestos por la guía (o más o menos). (más…)

Llegué demasiado temprano a Praga (7am) y había quedado de llegar a las 5pm. Se me hizo fácil tomar un tren a Dresden (como había sido el plan original). Caminé de la estación de trenes al centro, como la ciudad fue bombardeada durante la segunda guerra mundial, hay varios edificios modernos pero aún asi se pueden encontrar algunas construcciones antiguas. En esta ciudad sólo estuve 3 horas. Llegué Praga a la hora acordada, una compañera de la facultad y un ex-posdoc de Calgary me estaban esperando. Luego de un momento de confusión respecto al plan de acción, terminamos tomando un tren a Brno donde vive el novio de Gloria. Cenamos abundantemente y al siguiente día nos fuimos a Viena donde visitamos el palacio de los Habsburgo, el Ayuntamiento, el jardín del pueblo y varios edificios más. Tomamos café vienés en el lugar equivocado (el café vienés sabía igual que el café capuchino), afortunadamente así el pastelillo de chocolate no estaba tan mal. Regresamos a Brno.

Gloria tenía boletos para ver El Lago de los Cisnes en el Teatro Nacional (changos, y yo que no metí a la maleta el traje de coctel. pfff). (más…)

Un cuate, a quien llevaba casi 10 años de no ver (estudiamos juntos en la Bátiz), me estaba esperando en la estación de trenes de Essen. Mi nuevo vuelo fue Lisboa-Berlín, por lo que técnicamente estuve en Berlín como por 5 horas: el tiempo que me tomó llegar del aeropuerto a la estación de trenes, el tiempo de espera y el tiempo que haya tardado el tren en salir de Berlín. En ese momento, el plan era regresar a Berlín dos días después. (más…)

Y yo que pensaba que había corridas de camiones Madrid-Lisboa cada hora. Error. Mi arribo a Lisboa tuvo que esperar otro día. Como estaba lloviendo, la caminata no fue muy agradable y tampoco muy constante. Aún así pude ver la fuente de las Cibeles (me acordé de mi panadería favorita en México, La Madrid), luego la puerta de Alcalá. Seguía lloviendo y entré al museo del Prado. Cuadros impresionantes, pero me pase todo el rato en la sección de Goya. Mis tripas ya demandaban algo. Salí y un folleto de un restaurante tipo buffet me convenció. En el camino me encontré con la entrada de la casa de Cervantes. Ya en el restaurante recordé que mi hermana me había pedido un CD específico, me recomendaron una tienda tipo Liverpool llamada El Corte Inglés. Con la conciencia tranquila por haber cubierto el encargo, llegué a la Plaza Mayor. Una flecha indicaba el camino al Palacio Real y la catedral de la Almudena. La seguí. De acuerdo a mi brújula interna ya iba de regreso al centro. Me senté un momento en un parque lleno de dalias de todo tipo y me dieron un papelito invitando a una feria del libro en el Parque del Retiro. Antes de llegar al parque, econtré el edificio de la Real Academia Española. El parque ese es muy grande, tardé en encontrar la feria. Un rápido recorrido y luego tomar un camión que me llevaría de regreso a la estación de trenes, pero tomé el que iba en el otro sentido. Como sea, llegué a la estación de trenes. Al pasar a recoger mi mochila, el guardia me pregunta

-Y tú de donde eres?(pero leer con acento españolete)

-De México.

-Ya, y de qué parte.

-Del DF, de la ciudad de México

-Pues nada, que yo he estado por allá y estás muy chaparra como para ser de ahí

-Si bueno, es que me tocó la mala suerte. (orale con el tipo este jajaja, me digo)

-Joder.

-Vale, hasta luego.

Las fotos de Madrid, aquí

Mi codez me hizo desistir de pagar por una cama y por sólo 9 euros conseguí (más…)

Verónica vive en un pueblo cercano a Tolouse llamado San Sulpice. Ahí me encontré con Tere quien tomó una semana de vacaciones. Por la mañana salimos las tres rumbo a Carcassonne. Emocionante cuando al cruzar una calle, tuvimos una vista clara de la ciudad medieval amurallada y el castillo que sobresalía. Tere encontró un atajo y llegamos por una puerta lateral a la ciudad. En ese momento se estaba llevando a cabo una fiesta de degustación de vinos. Y a la entrada del castillo una representación de alguna batalla como de la época de la Revolución Francesa (?). Pudimos caminar por las murallas y entrar a algunas torres. Nos comentaron que el castillo ha pasado por varias etapas de restauración y reconstrucción e incluso de adiciones a la estructura original. En cierto momento, Tere propuso ir al país vasco y yo pregunté -Y pa’ dónde está el país vasco?, a qué ciudad iríamos?, -pues la verdad no se, pero en Barcelona preguntamos, no?, -Vale… Para no hacer tan tedioso el viaje a pie hasta la casa y como de noche todos los gatos son pardos, comenzamos a cantar desde rancheras hasta la trova, pasando por Cri-Cri, pop de los 80s y rock en español.

Quedamos de ir primero a Barcelona y luego a París. Dormimos de más, nos tomamos con calma el desayuno; por lo tanto, (más…)

Del aeropuerto de Gatwick se puede llegar al centro de Londres por tren o por camión siendo la segunda opción más tardada pero más económica. Eran como las 8 de la mañana cuando abordé el camión. Preferí conectarme al mp3player porque atrás venían unas españolas chismeando felizmente (y yo que creia que iba a estar escuchando todo el tiempo pura pronunciación british… bollocks!). Al pasar por un puente, vi claramente el edificio del Parlamento y el Big Ben, y no en una película : ). Bjork estaba cantando esta .

No tenía un plan trazado, aunque sabía los lugares que quería visitar. Decidí caminar por donde Dios me diera a entender y meterme en la primera estación del metro que se cruzara enfrente. Así, llegué al Portobello Market, que es un mercado sobre ruedas con varias secciones: de frutas y verduras, de chacharitas, de ropa, de arte. Entré al metro, compré un mapa. Una de las salidas de la estación Westminster da directamente al Big Ben, a su lado el Parlamento, y un puente sobre el río Támesis. Mi siguiente parada era la Trafalgar Square. Revisé el mapa y según yo iba en buen camino cuando me encontré con el Jardín St. James, que según las indicaciones daba directamente al Buckingham Palace. Resulte ser alérgica al polen londinense porque luego de unos 5 minutos en el parque comenze a estornudar, mis ojos irritados y la garganta seca. Llegué a una estatua de la reina Victoria y al palacio. El cambio de guardia afortunadamente ya habia pasado pero aun asi la horda de turistas estabamos ahi (juro que escuche varios estornudos aparte de los mios). Volví a ver mi mapa (el plan original era ir a Trafalgar Square) y a seguir las flechas convenientemente colocadas en cada esquina. Pero llegué a la famosa intersección de 5 calles: Picadilly circus. Finalmente encontre la Plaza Trafalgar. Era hora de comer. En el mapa se indicaba la ubicación de un mercado tradicional inglés, Burrough market. A pesar de mi hambre, esos fish and chips como que no, pero ya tenia energías para seguir caminando a lo guey.

Así llegué a la catedral de San Pablo y de regreso al edificio del Parlamento. Un anuncio con las palabras “Free events” indicaba que estaba a tiempo para un concierto de jazz en el National Theater. Luego de 3 piezas me salí. Me llamó la atención una “instalación viviente” de los artistas Ackroyd y Harvey (serán muy conocidos en el mundillo del arte contemporáneo?) quienes plantaron semillas de pasto en una de las torres del teatro. En ese momento alguien desde la azotea estaba regando el pasto. Me subí a un camión de dos pisos, con la esperanza de que pasara por una estación del metro, lo que ocurrió. Regrese al centro. Quise evitar pasar por el London Eye (gigantesca y carisima rueda de la fortuna) y en el primer puente, me alejé de ahi. Llegue a Leicester square y Soho donde hay varios pubs, teatros y tiendas… finalmente me cansé de caminar y regresé a dormir.

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Más allá de las clásicas 2 o 3 horas de anticipación con las que hay que llegar, las filas para checar las maletas y obtener el pase de abordaje, las filas para pasar seguridad, etc., mi paso por los aeropuertos ocurrió sin novedad. Pero tengo un par de anécdotas.

1. En Lisboa por alguna extraña razón me detuvieron al pasar el detector de metales (que no sonó) y me catearon. Después cuando estaba tomando mi mochilita luego de que pasó por los rayos X una policía corre hacia mi y escucho

-Blablabla

-Eh?

-Portugues or english?

-Portugués, mais devagar (portugués, pero lento) le contesté pensando “definitivamente, ahí van mis 6 niveles de portugués en el CELE, todo por no practicarlo”

-A dónde va?

-A Berlín.

-Debo revisar su mochila.

-Es que hay algún problema?

Sin responder, la mujer policía se puso los guantes y revisó bolso por bolso de la mochila. En las bolsas pequeñas, encontró mis credenciales, el celular que sólo podía usar como despertador, unas postales que olvidé echar al buzón en Londres, unos cuantos morlacos, mi mp3 player y creo que ya. En el compartimiento principal, la mujer comenzó a sacar varias bolsas de plástico vacías, papeles que ya no me servían, mi pase del tren, unas medicinas homeopáticas y unos antigripales parisinos, un libro y lo que supongo levantó las sospechas: un bote de vidrio vacío que había contenido un yogurt que me compré en San Sebastián. Mostrándome la botella y con mirada inquisitiva, lo único que atine a decir fue

-Errr. Me gustó la botella.

Sin decir nada, volvio a meter todo, incluyendo el bote de vidrio y me deseó un buen viaje. El bote llegó sano y salvo a Calgary.

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En mi necedad, no seguí el consejo que me dieron un par de personas: llevar una bitácora. De haberles hecho caso, ahora sería más sencillo escribir las entradas. A ver como salen estos ejercicios de memoria.

Londres: Probé el dichoso fish and chips. Platillo desabrido; afortunadamente tenían catsup, salsa tabasco y una rebanada de limón para acompañar. Prefiero los pescados fritos que venden afuera del metro Mixcoac que es casi lo mismo (igual de grasosos también) pero sin las papas. Llegué a considerar que el material con el que preparan el capeado también refleja a las personas: pálido en Londres, mas bronceadito en México. De regreso a Londres, terminé comprando comida china! que devoré en la Trafalgar square.

Francia: Lo primero que comí en Toulouse fueron unas enchiladas verdes! (bueno, el chef es francés jaja). (más…)

Me llevé el mp3 player pero casi no lo usé (y únicamente tiene 60 rolas). En todo caso las siguientes piezas podrían formar parte de la pista sonora del viaje (ya se que suena medio mamuco, ustedes disculparán). Nota: no esperen música tradicional, no tuve oportunidad de escuchar ninguna.

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por

darme posada,
comida,
algunos pasajes,
pasar por mi al aeropuerto o a la estacion de trenes,
mostrame la ciudad donde viven (o proporcionar mapas y sugerencias),
el tiempo dedicado …

San Sulpice: Veronica, Moni y Juan.
Barcelona: Maria, Marc.
Essen: Oscar, Janet.
Brno: Gloria y Petr.
Praga: Petr.
Cracovia: Mariusz.

Espero algún día practicar la reciprocidad.

Mención especial a Tere, por el maratón de ciudades que nos aventamos. Por proponer ir a San Sebastián. Que mal que solo tuvieras una semana de vacaciones.

Y a Petr por mostrarme el edificio donde Einstein comenzó a desarrollar la teoría de la relatividad y varios sitios más de Praga =)

A continuación la lista de ciudades visitadas durante el -atinadamente calificado (no por mi que conste)- de poco optimizado viaje. Eso no implica en lo absoluto que no haya sido interesante y divertido.

Mayo.

17 – 2:30 pm, Calgary, despega el avión. (más…)

21 días de viaje.

2 ciudades que estaban en el plan, pero que al final no visité: Porto y Berlín.

1 ciudad que nunca figuró en el plan pero que terminé visitando: San Sebastián.

6 ciudades capitales visitadas: Lisboa, Madrid, París,Viena, Praga, Londres.

2 mares vistos: Mediterráneo y Cantábrico.

10 ríos vistos: Támesis, Urumea, Bidasoa, Sena, Tejo, Rhin, Elba, Danubio, Vltlava, Vístula.

2 pares de calzado: los tenis y las sandalias.

2 veces que no pude terminarme toda la comida: en la República checa. Es mucha!!!!

~1000 fotografías borradas accidentalmente

5 aviones

~13 horas en aeropuertos

>10 trenes, 6 de ellos nocturnos, el peor por incómodo Madrid-Lisboa.

3 CDs : Vega, Constance Amiot y Patti Smith (los dos últimos, creo que fueron por no dejar -el de la Patti hasta se ha de conseguir en cualquier lado)

1 DVD: El espinazo del diablo, sólo 4 libras.

2 libros leidos: Capitanes de la Arena de Jorge Amado, recomendable y The colour of magic de Terry Pratchett (llevaba más de un año con él y nomás no lo terminaba).

1 libro comprado para gastarme las últimas libras (no era necesario, pero en fin): Understanding power, entrevistas a Noam Chomsky.

1 libro que nomas me llevé a pasear: Genome de Matt Ridley. Me paso.

De acuerdo a la Real Academia Española (edificio en la foto), estupidez se define como “torpeza notable en entender las cosas”.

No se bien si la siguiente anécdota es un buen ejemplo:
luego de varios días sin bañarme, medio durmiendo en el tren, caminando mucho durante el día y tomando fotos cual turista japonesa decidí, en el tren rumbo a Madrid, revisar la cantidad de espacio libre que quedaba en la cámara (una que compré explicitamente porque usa pilas AA y así evitar llevar el cargador de baterías de mi vieja cámara). Por qué lo hice en ese momento que estaba medio dormida, no lo se. En cuanto vi un iconito con la forma de la tarjeta de memoria, seleccione dicha opción y salió un gráfico de barra indicando que la memoria estaba al 80% de su capacidad. Pensé que debería buscar sin falta un cafe internet y pasar las fotos a otra memoria. Seleccioné la opción OK. Al salir del menú apareció una pantalla negra y en letras blancas “No image”. Mi corazón se detiene por una fracción de segundo, mi sueño se disipa, aprieto obsesivamente varias veces el botón para revisar las imágenes, siempre lo mismo “No image”.Vuelvo al menú, encuentro el iconito y leo (cosa que no hice al principio) “Format card”. Ahora la barra muestra un 0%. Maldigo a los que prepararon el sistema de la Canon Powershot A550 por no programar la clásica pregunta “Are you sure? Y/N” y me maldigo por hacer las cosas sin pensar (bueno, algunas, porque otras las pienso demasiado y a la mera hora no hago nada). En eso de las maldiciones seguía cuando llegó el checador a pedir el boleto. Me calmé un poco. Todavía quedaban varios lugares por visitar y 1.8GB por llenar.

Pero ayer que pasé las fotos a la compu, como que no me han convencido (jaja creo que es secuela de lo que ya conté). Sin embargo, ahi quedan, documentando el viaje.

°°°°
Creo que es posible recuperar las fotos de Londres, Toulouse y Carcassone (si Tere y Verónica aun las tienen todas). Las de Barcelona, San Sebastián y París han desaparecido para siempre.