es lo que tarda el Greyhound para ir de Calgary a Edmonton (a menos que se opte por la ruta larga, que toma 6.5 horas). 4 noches las que pasé por allá. Indiana 4 fue la película que vi durante mi estancia (digresión: película recomendable a pesar de que da la impresión de que George Lucas no le pensó mucho al crear la historia que vamos, es algo chunga).
La visita fue más bien “de negocios”. Afortunadamente, Calgary y Edmonton son muy parecidas (zoológico, check; Fuerte, check; edificios corporativos en el centro, check, río, check, tren ligero, check, pantalla IMAX, check). Edmonton es la capital de la provincia, tal vez por eso tiene un río más ancho y da la impresión de contar con más árboles y algunos sitios interesantes como el edificio de la legislatura, el invernadero (que estaba cerrado por mantenimiento) y algunos museos. El tren ligero corre subterráneamente en un gran tramo así que entonces adquiere un aire más “profesional”. Y por supuesto, ahí está uno de los centros comerciales más grandes con parque de diversiones, alberca con olas y hotel incluidos. Y sí, fui a ese mall con la intención original de ver Speed Racer en la IMAX, pero el buen sentido prevaleció.
Dije “afortunadamente” porque de ese modo no fue tan difícil obligarme a pasar buena parte del tiempo intentando abrir mis oídos y cerebro escuchando las diversas pláticas. Acepto que “mataba” el inicio de algunas sesiones, especialmente las de la tarde porque aprovechaba la hora de la comida para ir a darme un rol por los lugares aledaños a la sede de la conferencia (cerca del centro) y pues se me hacía un poco tarde. Todo con tal de tener algunas fotos para documentar la visita.
